Renoir

La exposición ‘Renoir: intimidad’ en el Museo Thyssen-Bornemisza

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El ministro de Educación, Cultura y Deporte presidió la inauguración de la exposición ‘Renoir: intimidad’, primera retrospectiva del artista impresionista francés en España. El Museo Thyssen-Bornemisza, cuya titularidad ostenta el Estado español, redescubre en esta muestra la alegría de vivir y la sensualidad de la pintura de Pierre-Auguste Renoir (1841-1919) a través de algunas de sus obras impresionistas más emblemáticas y de su abundante producción como retratista y pintor de escenas íntimas.

Acompañado de la baronesa Thyssen, el ministro ha recorrido la exposición, compuesta por 78 obras procedentes de museos y colecciones de todo el mundo, como el Marmottan Monet de París, el Art Institute de Chicago, el Museo Pushkin de Moscú, el J. Paul Getty de Los Ángeles, la National Gallery de Londres o el Metropolitan de Nueva York. Entre las obras reunidas se encuentran algunas destacadas como ‘Almuerzo en el Restaurant Fournaise’ (1875), ‘Retrato de Jeanne Samary’ (1877) o ‘Niño con una fusta’ (1885).

El Museo ha programado junto a la exposición un ciclo de cine relacionado con la pintura de Renoir y un curso monográfico sobre la representación de la intimidad en la pintura de finales del siglo XIX y principios del XX desde una perspectiva de género.

La muestra ‘Renoir: intimidad’ ha sido comisariada por Guillermo Solana, director artístico del Thyssen, y ha contado con el mecenazgo de Japan Tobacco International. Podrá verse en el Museo Thyssen-Bornemisza hasta el 22 de enero y en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, del 7 de febrero hasta mediados de mayo.

Pierre-Auguste Renoir, nacido en Limoges en 1841 y fallecido en Cagnes-sur-Mer en 1919, fue uno de los fundadores del impresionismo junto a Claude Monet, con quien compartió estudio y motivos pictóricos en sus primeros años parisinos. A diferencia de Monet, cuyo interés se centró progresivamente en el paisaje y en los efectos atmosféricos de la luz, Renoir mantuvo siempre en el centro de su obra la figura humana, especialmente el desnudo femenino y las escenas de ocio burgués, retratadas con una pincelada suelta y una paleta luminosa que buscaba transmitir, por encima de cualquier otra consideración, una sensación de bienestar y placer de vivir. Esa voluntad de capturar la felicidad cotidiana, presente en obras como Almuerzo en el Restaurant Fournaise, es precisamente lo que la muestra del Thyssen subraya al centrarse en la dimensión más íntima y menos conocida de su producción.

Que se tratara de la primera gran retrospectiva de Renoir en España resulta significativo si se tiene en cuenta el peso que el impresionismo francés ha tenido históricamente en el gusto y el coleccionismo español, y confirma el papel del Museo Thyssen-Bornemisza como principal ventana en España para la pintura impresionista y postimpresionista, gracias a los fondos originales de la colección del barón Thyssen y a su capacidad para articular préstamos de instituciones de primer nivel internacional como la National Gallery de Londres o el Metropolitan de Nueva York. La itinerancia posterior de la muestra al Museo de Bellas Artes de Bilbao permitió además que un público más amplio, fuera de Madrid, pudiera acceder a una selección de obras que rara vez sale de sus museos de origen.