
El patrocinio se enmarca en el apoyo de ACCIONA a los proyectos más innovadores del Museo del Prado.
El invitado, en esta ocasión, es el polifacético e internacionalmente reconocido artista chino Cai Guo-Qiang (Quanzhou, 1957). Su formación inicial como pintor estuvo marcada por la admiración a la figura del Greco. Esto le llevó en 2009 a realizar un viaje en su honor desde Creta a Toledo.
Esa vocación inicial por la pintura se ha mantenido viva desde entonces. Orientada por los usos performativos y caracterizada por la utilización de los materiales que forman la identidad cultural de su país. ( igniciones de pólvora sobre lienzo ).
El patrocinio se enmarca en el apoyo de ACCIONA a los proyectos más innovadores del Museo del Prado. El museo abre sus instalaciones a artistas vivos como Miquel Barceló, Thomas Struth, Cy Twombly y Richard Hamilton, entre otros.
Se instaló en Nueva York, ciudad donde reside y trabaja. Su particular trabajo con la pintura se ha desarrollado en paralelo a eventos pirotécnicos. Algunos tan conocidos como la inauguración de los Juegos Olímpicos en Beijing en 2008.
El proyecto de Cai Guo-Qiang en el Prado consistirá en trabajar durante unas semanas el próximo mes de septiembre en el edificio del Salón de Reinos. Allí creará una serie de obras inspiradas en la memoria del antiguo Palacio del Buen Retiro y en su particular relación con los maestros del Museo del Prado.
Esta residencia culminará con la creación en vivo de una obra de escala monumental titulada «El espíritu de la pintura». La última fase del proyecto será la exposición del conjunto de las obras creadas en la sala C de la ampliación entre octubre de este año y marzo de 2018.
Cai Guo-Qiang es probablemente el artista más reconocido internacionalmente dentro de la corriente que emplea la pólvora como medio pictórico y escultórico, una técnica que desarrolló a partir de los años ochenta y que combina el control técnico de la combustión con un elemento de azar e imprevisibilidad en el resultado final sobre el lienzo o el papel. Su proyección mundial se disparó tras diseñar los efectos pirotécnicos de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008, un encargo que lo consagró ante audiencias globales mucho más allá del circuito habitual del arte contemporáneo, y que contrasta con la escala mucho más íntima y museística de proyectos como el desarrollado en el Prado.
La iniciativa de invitar a artistas vivos de proyección internacional a intervenir o exponer en el Museo del Prado —una pinacoteca centrada históricamente en la pintura antigua, hasta el siglo XIX— se ha convertido en las últimas dos décadas en una de las líneas de programación más distintivas de la institución, permitiendo establecer diálogos directos entre la tradición pictórica española y europea y la creación contemporánea de artistas como Lucian Freud, Antonio López, Miquel Barceló o Thomas Struth. El patrocinio de ACCIONA, compañía española de infraestructuras y energía, se enmarca en esta línea de colaboración privada con proyectos museísticos de carácter singular, que en el caso de Cai Guo-Qiang implicó además una residencia de producción in situ en el propio Salón de Reinos, antes incluso de que este espacio quedara plenamente incorporado como sala expositiva permanente del museo.