El Museo d’Orsay se engalana: un millar de nuevas piezas refuerzan su colección en 2025

El Museo d’Orsay ha consolidado un año histórico para el patrimonio artístico europeo. Según el último balance institucional, el museo ha completado cerca de sesenta proyectos de adquisición durante 2025, lo que se traduce en la incorporación de aproximadamente mil nuevas piezas a sus fondos. Esta ambiciosa política de crecimiento no solo refuerza su músculo académico, sino que subraya la pluridisciplinariedad de una institución que abraza desde el pastel y la pintura hasta las artes decorativas, la fotografía y los archivos personales.

Entre las adquisiciones más destacadas figura la obra «Tres mujeres en la nieve» (1892-1894), de George Hendrik Breitner. Esta pintura al óleo, capturada en el Ámsterdam de finales del XIX, llega al museo como un tributo póstumo a Sylvain Amic, presidente de los museos d’Orsay y de l’Orangerie, fallecido el pasado 31 de agosto.

La obra es un ejemplo magistral del naturalismo de Breitner, quien buscaba ser el «pintor del pueblo». Con un encuadre audaz influenciado por su práctica pionera en la fotografía de calle, la tela retrata a tres mujeres de un barrio popular enfrentándose al crudo invierno holandés. Este ingreso es especialmente relevante, ya que las obras de Breitner son escasas en instituciones fuera de los Países Bajos.

El departamento de fotografía suma una pieza clave: «El tallador de piedras» (1853) de Charles Nègre. Esta imagen, una de las más importantes del autor que aún permanecía en manos privadas, representa un hito en la búsqueda de la «instantaneidad» fotográfica del siglo XIX.

Por otro lado, el universo de Maurice Denis se expande con la adquisición de un conjunto de 240 dibujos preparatorios para L’Imitation de Jésus-Christ (1893-1899). Estas hojas revelan el proceso creativo de Denis y su visión de la ilustración como una «decoración» en simbiosis con el texto, alejándose de lo meramente descriptivo.

Uno de los movimientos más comentados ha sido la premonición en subasta de «Fisionomía de un criminal» (1880-1881) de Edgar Degas. Este pastel, que retrata a los acusados de un asesinato real, muestra la faceta más científica y cruda del artista, influenciado por la criminología de su época. La obra se adquirió junto con un cuaderno de dibujos que documenta los bocetos tomados por Degas durante el juicio.

La diversidad del 2025 se completa con:

  • Artes Decorativas: Dos paneles metálicos de 1904 titulados «Adolescencia», obra de Emma Schlangenhausen y Hilde Van Exner, discípulas de Koloman Moser y figuras clave de la Secesión Vienesa.
  • Archivos Eiffel: Un conjunto de 21 cartas de Gustave Eiffel dirigidas al astrónomo Jules Janssen entre 1885 y 1905. Los documentos detallan el fascinante proyecto de instalar un observatorio en la cima del Mont-Blanc.
  • Memoria Artística: La acuarela «El duelo del pintor Ernest Meissonier», de Marie-Désiré Bourgoin, que ofrece una mirada íntima a la cámara mortuoria del célebre pintor académico.

Con estas incorporaciones, el Museo d’Orsay no solo rellena huecos históricos, sino que reafirma su compromiso de acoger plenamente las modernidades europeas en toda su complejidad técnica y social.

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