Dalí

La Generalitat aprueba un convenio con el Hermitage de San Petesburgo

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La Generalitat de Catalunya ha acordado suscribir un convenio de colaboración entre el Departamento de Cultura, a través de la Agencia Catalana del Patrimonio Cultural, y el Museo Estatal del Hermitage de San Petesburgo (Rusia) para la organización de la exposición ‘Surrealismo en Catalunya. Los artistas del Empordà y Salvador Dalí‘. La muestra se podrá visitar en San Petesburgo, del 28 de octubre de 2016 al 5 de febrero de 2017.

La exposición, comisariada por Alicia Viñas y Yuri Saveliev, difundirá la importancia del movimiento artístico del Surrealismo en Catalunya y, más allá de Salvador Dalí, dará a conocer la relevancia de esta corriente en el territorio específico del Empordà, así como a los artistas empordaneses precedentes, coetanios y posteriores a Dalí que se enmarcan en este contexto.

En total, se expondrán unas 70 obras procedentes de colecciones particulares o cedidas en préstamo por instituciones como los mueseos Thyssen-Bornemisza de Madrid, Cau Ferrat de Sitges, de l’Empordà de Figueres o de Arte de Cadaqués, entre otros. Entre los autores, habrá obras de Dalí, Ramon Pichot, Joan Massanet, Àngels Santos Torroella, Esteban Francés, Antoni Pitxot, Evarist Vallès. Eliseu Meifrèn, Frederic Marès o Ramon Reig.

Después de San Petesburgo, la muestra se podrá visitar en una versión más reducida en Andorra, organizada por la Fundación Reig, a partir de marzo de 2017.

El acuerdo supone un paso relevante en la proyección internacional del patrimonio catalán, ya que el Museo Estatal del Hermitage es una de las pinacotecas más antiguas y visitadas del mundo. Fundado en 1764 por la emperatriz Catalina la Grande a partir de su colección privada, el museo ocupa hoy el Palacio de Invierno de San Petersburgo y conserva más de tres millones de piezas, desde arte egipcio hasta las vanguardias del siglo XX, lo que convierte cualquier cesión temporal de obras catalanas en una oportunidad excepcional de difusión cultural fuera de España.

El Empordà, comarca gerundense bañada por la Costa Brava, ocupa un lugar central en la biografía y la mitología personal de Salvador Dalí. Nacido en Figueres en 1904, el pintor pasó buena parte de su vida en la casa de Portlligat, en Cadaqués, un paisaje de luz mediterránea y rocas erosionadas que aparece transfigurado en buena parte de su obra onírica. La muestra que ahora viaja a San Petersburgo reivindica que ese vínculo entre territorio y creación no fue exclusivo de Dalí, sino compartido por toda una generación de artistas empordaneses que, antes, durante y después de él, exploraron un imaginario surrealista o próximo al surrealismo.

El propio movimiento surrealista, formalizado por André Breton en su primer manifiesto de 1924 en París, encontró en Cataluña un terreno especialmente fértil gracias a figuras como Dalí, Joan Miró o el cineasta Lluís Buñuel, y a espacios de sociabilidad artística como el Cau Ferrat de Sitges, antigua casa-museo del pintor y poeta Santiago Rusiñol, cuyos fondos se incorporan también al préstamo. La exposición, por tanto, no solo traslada obras a Rusia, sino una lectura territorial del surrealismo que sitúa al Empordà como uno de sus epicentros europeos menos conocidos internacionalmente.