La próxima subasta de New York Jewels Auction —que Phillips celebrará el 8 de diciembre de 2025 en su sede de 432 Park Avenue— se perfila como una de las citas más brillantes del calendario internacional. El catálogo reúne piezas históricas, gemas de calidad extraordinaria, diseños firmados y una selección de oro icónico que confirma, una vez más, el lugar central que Nueva York ocupa en el mapa global de la alta joyería. Desde Arte.news, creemos que esta edición concentra todos los ingredientes que definen una gran subasta contemporánea: técnica, belleza, procedencia y deseo.

Entre los lotes más destacados figura un par de pendientes de esmeralda colombiana y diamantes, estimados entre 280.000 y 320.000 dólares, donde la pureza del verde andino se combina con un diseño de gran equilibrio. También sobresale un broche de diamantes de 1908 de Boucheron, cuya elegancia de Belle Époque encarna el refinamiento de una época marcada por la sofisticación y la maestría artesanal, con una estimación de 40.000 a 60.000 dólares. A su lado, el famoso broche ‘Fleur de Mer’ de Schlumberger para Tiffany & Co., pieza de culto en el diseño de broches del siglo XX, se presenta con una estimación de 80.000 a 120.000 dólares.
El apartado de gemas sobresalientes reúne algunos de los ejemplares más codiciados del mercado actual. Lidera el conjunto un rubí birmano no calentado de 5,27 quilates, de un rojo puro excepcional, acompañado de una estimación de 250.000 a 300.000 dólares. Igualmente notable es el diamante rosa muy claro de 15,12 quilates, talla marquesa, una rareza tanto por forma como por color, estimado entre 250.000 y 350.000 dólares. La sección de zafiros presenta un Kashmir de 5,40 quilates, certificado sin tratamiento y valorado entre 300.000 y 500.000 dólares, cuyo azul aterciopelado representa el estándar más alto en gemología histórica.
La oferta de esmeraldas incluye una de las piezas más llamativas de la sesión: un importante brazalete con nueve esmeraldas colombianas de talla escalonada, sumando 36,69 quilates, alternadas con diamantes (9,57 quilates), con una estimación de 300.000 a 400.000 dólares. Completan este capítulo los pendientes asimétricos con una esmeralda de 6,44 quilates en un lado y un diamante de 7,45 en el otro, ejemplo perfecto del equilibrio contemporáneo entre lujo y atrevimiento formal.
La subasta también presta atención a los grandes nombres de la joyería histórica. Piezas firmadas de Cartier de la década de 1920 y 1930 —dos broches Art Decó, ambos estimados entre 15.000 y 20.000 dólares— dialogan con un creciente interés hacia la artesanía de principios del siglo XX, avivado por el renovado entusiasmo generado por la estética de The Gilded Age. Desde Arte.news, vemos en esta sección una reivindicación del trabajo de archivo y del valor documental que poseen estas obras.

El apartado “Feminine Gold Power” pone en primer plano el oro como material de fuerza y expresión estilística. Destaca el mítico cuff de Van Cleef & Arpels, asociado históricamente a Jackie Kennedy Onassis, con una estimación de 25.000 a 35.000 dólares. A su lado, los diseños de autoras icónicas como Paloma Picasso —collar estimado entre 6.000 y 8.000 dólares— y Elsa Peretti —su célebre Bone Cuff, valorado entre 8.000 y 12.000 dólares— recuerdan el papel de las diseñadoras en la definición del lenguaje del lujo del siglo XX. La joyería griega de Lalaounis, representada con un collar estimado entre 7.000 y 9.000 dólares, completa un conjunto que rinde homenaje a la potencia simbólica del oro.
La exposición previa podrá visitarse del 3 al 7 de diciembre, un momento clave para observar de cerca la maestría técnica, las variaciones de luz y la presencia física de cada joya, aspectos que a menudo determinan el interés final del coleccionista. Para quienes siguen la evolución del mercado, esta subasta —una de las últimas del año para Phillips— ofrece una lectura clara sobre las preferencias actuales: gemas sin tratamiento, piezas históricas con firma y diseños escultóricos de oro mantienen su atractivo en un contexto en el que belleza, rareza y portabilidad se valoran a partes iguales.
Desde Arte.news, creemos que esta edición de New York Jewels Auction reitera la vitalidad del sector, capaz de unir tradición y contemporaneidad en un mismo gesto. Más que un escaparate de lujo, la venta de diciembre se presenta como un termómetro preciso del deseo, la sofisticación y la memoria que los coleccionistas buscan hoy en una joya.
