En el marco del centenario internacional del nacimiento de Robert Rauschenberg (1925–2008), el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta Rauschenberg: Express. En movimiento, una instalación especial dedicada a Express (1963), una de las obras más emblemáticas del artista y pieza fundamental de la Colección Thyssen-Bornemisza. El proyecto podrá visitarse del 3 de febrero al 24 de mayo de 2026.
Lejos de plantearse como una retrospectiva o una revisión cronológica, la propuesta se articula en torno a una sola obra para desplegar, desde ella, un conjunto de lecturas que permiten comprender la complejidad del pensamiento artístico de Rauschenberg. Comisariada por Marta Ruiz del Árbol, conservadora senior de Pintura Moderna del museo, la instalación propone nuevas perspectivas sobre Express, atendiendo tanto a sus fuentes iconográficas como al impulso experimental que definió la práctica del artista desde comienzos de los años sesenta.
Desde Arte.news, resulta especialmente relevante que el museo opte por un dispositivo de concentración para abordar una figura históricamente asociada a la expansión, la acumulación y el cruce de lenguajes. Express funciona aquí como un nodo desde el que se despliegan cuestiones centrales de la trayectoria de Rauschenberg: la disolución de las fronteras entre disciplinas, el diálogo constante con la danza y la performance, y la incorporación de materiales, imágenes y procesos procedentes de ámbitos tan diversos como las artes visuales, la ciencia o la cultura popular.
La instalación subraya también el papel decisivo de esta obra en la consagración internacional del artista, al estar vinculada al Gran Premio de Pintura de la Bienal de Venecia de 1964, un reconocimiento que marcó un punto de inflexión no solo en su carrera, sino en la legitimación institucional del arte estadounidense de posguerra en el contexto europeo. En este sentido, Express se presenta como una obra en tránsito: entre medios, entre geografías y entre modos de entender la autoría y la creación artística.
El proyecto se inscribe, además, en un amplio programa de exposiciones y actividades internacionales que revisitan la figura de Rauschenberg desde una perspectiva contemporánea, poniendo el acento en su influencia sobre generaciones posteriores y en su firme convicción del arte como herramienta de transformación individual y social. Para Arte.news, esta lectura resulta especialmente pertinente en un momento en el que las prácticas interdisciplinares y colaborativas vuelven a situarse en el centro del debate artístico.
Más que una simple relectura histórica, Rauschenberg: Express. En movimiento invita a reflexionar sobre la vigencia ética y estética de un artista que entendió el arte como un campo de acción abierto, permeable y profundamente conectado con el mundo. Al aislar una obra clave y activarla desde el presente, el museo propone una experiencia de mirada lenta que permite reconsiderar no solo a Rauschenberg, sino también los modos en que hoy construimos el relato del arte del siglo XX.