
Geografías de la Luz (Screen_Ink)
Rubén Tortosa (Moixent 1964) presenta en SET ESPAI D’ART sus últimos trabajos bajo el título Geografías de la Luz [Screen_Ink], fruto de la reflexión de la imagen digital surgida de las pantallas desde los aspectos de la visualización y adopción de datos.
La pantalla nos enseña una nueva forma de ver. El Glitch que se produce en el intersticio de datos entre dos frames, genera barridos y degradados de millones de colores conformando, mediante la intervención, la serie titulada Geografías de la Luz (Desde el Error Digital).
Van de la pantalla -Screen-, su lugar de creación, a la impresión –Ink-, su lugar último. Como expresara Juan Martín Prada: “La imagen abandona así la pantalla del ordenador, ese territorio donde todo lo demás que forma parte de nuestra cultura también tiene lugar, para ubicarse en una superficie exclusiva, dotándose de especificidad como objeto. Finalmente la imagen se ha situado ya en el mismo espacio que ocupa el espectador (en ese otro lado de la pantalla)”. Es la imagen materia.
Pero también adoptamos datos. En esta ocasión, el espacio aéreo nos sirve de excusa para seguir desarrollando nuestro discurso. La obra bajo el título 20.000 Pies de Altura o la Memoria Ínfima, en la que ha colaborado el Ingeniero Informático Miguel Sánchez, nos remite al viaje y trayecto representado en una acción/eco en la Galería.
Estos trayectos de idas y vueltas, pasando de un código a otro, se convierten en formas traducidas en metáfora de la visualización del espacio-tiempo. En palabras de Nicolás Bourriaud: “Se transportan datos o signos de un punto a otro, y este gesto expresa nuestra época mejor que cualquier otro”. Ahora, sobre un lienzo azul que actúa de ventana/pantalla, lejos de retener lo inmóvil, nos enseña la memoria ínfima de la representación.
Los datos adoptados son eficientes aliados de su volatilidad. El proceso que se forma fruto del viaje, se verifica matéricamente mediante una estela blanca del tiempo como imagen acontecimiento.
El término glitch, que da nombre a la estética central de esta serie, procede originalmente del argot técnico y designa un fallo o error breve e inesperado en un sistema electrónico. Desde finales del siglo pasado, el llamado glitch art ha convertido ese error en principio creativo, explorando la belleza involuntaria que surge cuando el código o la señal digital se corrompen o se leen de forma incompleta. Rubén Tortosa se inscribe en esa tradición, pero la lleva un paso más allá al trasladar esas imágenes nacidas del error digital —fugaces por naturaleza, ligadas a la pantalla y al píxel— a un soporte físico y permanente como la impresión sobre lienzo, en un gesto que el crítico y teórico Juan Martín Prada, citado en el propio texto de la muestra, ha analizado como parte de un proceso más amplio de «materialización» de la imagen digital contemporánea.
La exposición se presenta en SET Espai d’Art, una de las galerías valencianas de referencia para el arte conceptual y las prácticas vinculadas a los nuevos medios, marco adecuado para una obra que dialoga abiertamente con el pensamiento del teórico francés Nicolas Bourriaud, conocido por sus análisis sobre la estética relacional y sobre cómo la circulación de datos y signos define buena parte de la producción cultural actual. La colaboración del artista con el ingeniero informático Miguel Sánchez en la pieza 20.000 Pies de Altura o la Memoria Ínfima subraya además el carácter interdisciplinar del proyecto, que combina arte, tecnología y teoría de la información en un mismo cuerpo de trabajo.