Seba Calfuqueo, 2026. Imagen de la exposición Cautín en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Foto: Cristian Arriagada Seguel

Seba Calfuqueo lleva «Cautín» al Thyssen-Bornemisza en su primera exposición individual en Europa

El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y la Fundación TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary presentan en Madrid «Cautín», la primera exposición individual en Europa de la artista mapuche Seba Calfuqueo. La muestra podrá visitarse del 6 de octubre de 2026 al 17 de enero de 2027 y reúne más de veinticinco obras de nueva producción, articuladas en torno a un recorrido circular y a contracorriente por el río Cautín, uno de los cauces más emblemáticos de la Araucanía, región que forma parte del territorio histórico del pueblo mapuche y que se extiende por el centro-sur de Chile y el norte de la Patagonia argentina.

Con esta muestra, Seba Calfuqueo culmina más de dos años de investigación artística y documental en torno al curso fluvial que da título al proyecto, un proceso que TBA21 ha acompañado desde sus primeras fases como parte de su compromiso declarado con el arte entendido como catalizador de transformación social y medioambiental. La propuesta se inserta así en la línea de trabajo que la fundación ha desplegado en los últimos años, centrada en pensar las relaciones entre ecología, territorio y creación contemporánea, y en colaborar con artistas de procedencias diversas que abordan el agua, los ríos y los ecosistemas como espacios de memoria, identidad y disputa política.

Calfuqueo (Santiago de Chile, 1991) es una de las voces más destacadas del arte contemporáneo chileno surgidas en la última década. Su trabajo, desarrollado a través de la cerámica, el vídeo, la performance, el textil y la instalación, explora de manera recurrente las tensiones entre identidad, territorio, género y memoria mapuche, cuestionando los relatos coloniales que han marcado la representación de los pueblos originarios en Chile y en el conjunto de Sudamérica. Su obra ha sido mostrada en bienales, museos y centros de arte tanto en Chile como en el circuito internacional, consolidando una trayectoria que combina la investigación académica con una práctica artística profundamente vinculada a la comunidad y al territorio mapuche.

El río Cautín, eje central de la exposición, nace en la cordillera de los Andes y atraviesa la región de la Araucanía hasta confluir con el río Imperial, en un territorio histórico conocido por el pueblo mapuche como parte del Wallmapu. Se trata de una de las zonas de Chile donde las tensiones entre el Estado, las comunidades indígenas y los intereses forestales y agrícolas han sido más intensas en las últimas décadas, lo que convierte al río en algo más que un accidente geográfico: un testigo de procesos de despojo territorial, resistencia cultural y reivindicación de derechos colectivos que atraviesan la historia reciente de la región.

La Fundación TBA21 fue creada en 2002 por Francesca von Habsburg como evolución de la colección de arte contemporáneo reunida originalmente por la familia Thyssen-Bornemisza, y ha desarrollado desde entonces un programa internacional centrado en la producción artística vinculada a la ecología, el océano y los territorios en transformación, a través de iniciativas como TBA21–Academy. Su colaboración con el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid, institución que custodia la colección reunida por el barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza y su esposa Carmen Cervera, ha permitido en los últimos años incorporar a la programación del museo madrileño proyectos de artistas contemporáneos que dialogan con las preocupaciones ecológicas y sociales del presente, ampliando el perfil tradicionalmente centrado en la historia del arte europeo que caracteriza a la pinacoteca.

El Museo Thyssen-Bornemisza, situado en el Paseo del Prado de Madrid, forma junto al Museo del Prado y el Museo Reina Sofía el llamado Triángulo del Arte de la capital española, uno de los itinerarios museísticos más visitados de Europa. Con la incorporación de propuestas como la de Seba Calfuqueo, la institución reafirma su voluntad de tender puentes entre el patrimonio histórico que alberga y las prácticas artísticas contemporáneas que, desde geografías y tradiciones distintas a la europea, interrogan cuestiones de actualidad como la crisis ecológica, la memoria colonial y los derechos de los pueblos indígenas.

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